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30 de enero de 2011

besos & rutina

Un domingo más invadiendo la mesa del salón, llena de papeles y bolígrafos de colores. Red bulls vacíos por todas partes y preciosos apuntes, limpísimos, ordenados... típicos apuntes vistosos que llaman la atención (estoy muy orgullosa de ellos, jajaja). Archivadores encima de una silla. La música sonando constántemente, no para ni un instante. En esto se resume mi domingo. En esto y en una breve escapada por la mañana para hacerme con la revista Rolling Stone del mes de febrero (la cual aún no he tenido tiempo de leer) y con tabaco, que ya estaba bajo mínimos. ¿Interesantísimo no? jajaja.

Anoche... anoche me dieron una sorpresa. O buena noticia. O bueno... más bien ví algo. Aquí os lo dejo:


Ajáa, ¡son mis labios! ¡soy portada! Aún me cuesta creérmelo. Me ha hecho mucha ilusión. Esta será la portada del EP de un grupo de Barcelona que se llama Besos Robados. Su MySpace pinchando aquí y su facebook aquí. Aún no están subidas las canciones que lo integrarán, pero confiemos en poder escucharlas dentro de no mucho. Cuando estén ahí os informaré, y espero que hagais una visita ;)

Poco más que contar por hoy. Mañana posible comida (alta en calorías) fuera de casa. A ver si mejora un poco el tiempo y no da tantísima pereza salir a la calle.

Por cierto, el otro día publicamos una entrada nueva en "el piso de Jana & Ana", anda... si andais ociosos y aún no la habeis leido os hago una invitación a que os paseis. Una historieta más de obreros.

¡Buenas noches! :)

Muáa Muáa

a.

8 de septiembre de 2010

Tardes de septiembre...

Tardes de septiembre... quinceañeros comiéndose a besos en algún portal, como si la vida les fuese en ello.

Se echa de menos aquella edad en la que aún valoraba los besos.



Tu, ¡Buen viaje!

31 de agosto de 2010

No quiero besar a nadie más...

1, 2, 3... han ido pasando los días, poco a poco. Días vacios, con poco de especial. Más sola que de costumbre, ya no tengo a quien besar. Mentiría si dijese que no me acuerdo de quien fue él. Cuándo y dónde me besaron por última vez. Pero hace ya tanto de aquello... que lo echo de menos. lo reconozco, aún no lo he podido superar...

Ahora, aunque parezca raro no quiero otros labios. Temo el momento en que algún otro me bese. Eso tan solo significará que lo anterior pasó, que se acabó, que llegó el final. Que solo Dios sabe si algún día se repetirá. No quiero que borren su huella. No quiero en mi mente la imagen de un chico nuevo. Quiero que este último beso me acompañe. ¿Hasta el final? Tampoco, hasta que no haya otro que me logre proporcionar más felicidad.

No quiero besar a nadie más.