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13 de marzo de 2012

Pensamientos: ¿Qué habrá sido de él?

Nunca hubo nada, y posiblemente nunca lo habrá. Puede que no sea tu tipo o puede que los prejuicios no dejen que lo sea. Eres una de esas espinitas que se me quedan clavadas y de cuando en cuando me acuerdo de ti. Hay una canción que me recuerda a ti, hay una imagen en mi cabeza, y a veces pienso que hubiese pasado si al despedirnos en aquella puerta, mientras tú me cogías por la cintura, no hubiese sentido tanto pavor y te hubiese dado un beso. Tan solo tendría que haber girado la cara, tan solo eso. De aquella parece que aún tenía conciencia y unas ganas desmesuradas de atravesar esa puerta que me alejaba de la tentación.

Nunca volvió una situación parecida, de verme sentada en tu habitación un día a las 7 de la mañana tratando de ahuyentar a un compañero de clase del que era mi novio a que la semana siguiente ni me saludases al verme. Cuando te apetecía de cuando en cuando me decías algo, eras tan soberbio y eso era algo que me llamaba tantísimo la atención. Me arrancabas un cigarro de los labios lo encendías mientras yo te miraba sin entenderte, sin entenderlo, y a las dos caladas me lo devolvías como si nada, como si fuese lo más normal del mundo, como si hubiese confianza, esa que nunca hubo.

Hubo también un día, tiempo después, creo que a principios de noviembre del 2010 en que me girabas la cara, me apartabas la cara pero no te ibas. ¿Me veías tan desesperada y descontrolada que por un casual te daba apuro dejarme sola por lo que podía llegar a hacer o me pudiese llegar a pasar? ¿Viste al acosador que tenía aquella noche por ahí rondando como un peligro cierto? ¿Sabes el odio que te pude llegar a tener aquella noche? ¿Por qué cuando me fui llorando me seguiste por un camino que no era el que tú tenías que tomar? Si, fue una de esas noches en las que se me pudo ver llorando, descalza y con los tacones en la mano, por medio de la carretera en busca de un taxista que me llevase a casa, de esos que te consuelan y te dan cleenex para que te seques las lágrimas. Si está situación ya es patética de por sí más lo fue cuando días después se la conté a R. y ahí me soltó la famosa frase de "Ana, puedes tener a quien tu quieras en la palma de la mano", ¡Aháaa! Creo que fallaste al soltar esa perlita. Ni tu, ni él, ni nadie.

¿Por qué después te tenía que encontrar por MI facultad, no la tuya? ¿Y por qué después te fuiste? ¿Y qué pasará cuando vuelvas otra vez? La respuesta a esta última pregunta es nada, pero ya saben que yo soy mucho de hacerme preguntas absurdas.

Mucha gente cree que pasó algo, me originó un disgusto parejil en su momento. La gente lo comentó pero tu nunca desmentiste nada. Y me indignó de aquella que la gente volviese a hablar por hablar y que yo quedase mal. Y que la gente dijese cosas que no fuesen ciertas, y en el momento me salió el despecho de hacer una locura y darle un beso al primer tío facilón que pasaba por allí, delante tuyo y delante de quien habló, los dos en la acera de enfrente. Una de esas noches que sales con novio y te vuelves soltera a casa y con una mala hostia que no lo centras.

Y bueno, después de toda la historia, y desde el primer día hay una canción que me recuerda a ti, o me recuerda a mi en esos momentos. Y esa canción es esta:


Y tú no lo leerás, y creo que poquísima gente te identificará, pero bueno, yo me quedo más tranquila, me desahogo y todos somos igual de felices.

6 de marzo de 2012

Número 96.

En mi mente se proyecta continuamente una imagen, y no me esfuerzo por intentar evitarla. Quiero que se haga cierta, y quiero que sea contigo. Quiero retomar los asuntos pendientes y no dejar nada a medias. Quiero enredos de piernas y sábanas. Quiero comunicación epidérmica y miradas. Tu y yo. Quiero ilusión y mariposas en el estómago por mucho que me adviertan que la persona no es la correcta. Por mucho que ni tu ni yo lo estemos haciendo bien. Por mucho que nadie lo entienda...


Verte de nuevo, ¿tensión? Desabrochar cremalleras. Sólo los dos. Que pase el tiempo, que pase el tiempo y llegue el día. Quiero volver a tenerte de frente, y no tener que cerrar los ojos para fingir, sin dolor. Quiero besos en el cuello y en el corazón. Fusión. Y ya lo he dicho antes, necesito que salga bien esta ilusión.


Y no sé qué hacer para que tu sientas algo más allá.

24 de febrero de 2012

Polvo y Carmín.

¿Cuáles son tus sueños? ¿Cómo prefieres que te haga el amor? Latidos acompasados sobre el edredón. Polvo y carmín. Espejo y cristal. Vivir por vivir. Caída en picado. Morir.


Quiero que quieras más. Vuelve a decir "que estemos solo los dos". Me aprietas las costillas, te dejo que busques mi corazón y  despiertes los sentimientos que desde hace tiempo me esfuerzo por dormir. Que derrumbes la muralla que procuro levantar para evitar sentir.


Oculto bien el miedo. Soy consciente de que un primer encuentro también puede ser el final. Ya no me sorprende. Lo que me sorprendería es que me volviese a llamar. Temo que las cosas salgan mal, al igual que temo que las cosas salgan bien y no sepa como actuar. He ensayado demasiados comienzos, pero según avanza la trama todo se empieza a difuminar, no recuerdo bien que es lo que tengo que hacer, no sé lo que te puede gustar o que haría que fuese algo especial. 



A veces pierdo la cabeza y llega el descontrol. No veo los límites que me hagan actuar con un poco de razón. Al día siguiente lo pienso, nadie va a querer a alguien como yo.



Las victorias nunca pasan por mi lado, las promesas y las dudas en el mismo trago. Necesito acertar aunque sea un rato.

20 de febrero de 2012

ilusión.

Juego a crear mi ilusión, haciéndola brotar entre sexo y alcohol. Juego a colgarme de tus ojos y a engancharme de tu voz. Yo me vuelvo a ilusionar, y fundo rock con pasión, a veces pongo sentimiento, otras veces no. Quien me lo iba a decir... que esto iba a suceder una vez más.

Y pienso en volverte a ver, y que salga bien lo que nunca fue. Y confío en tus palabras, en que algo pueda ser.

Ilusión que no se si es cierta o es porque tiene que ser. Pero me gusta, me gusta tanto...

10 de febrero de 2012

Aquí tampoco soy feliz.

En ningún momento descarté el ser asocial por mucho que Aristóteles afirmase que el hombre es un ser social por naturaleza. Hay algunos momentos en que me siento el ser más asocial del mundo, sin hacer la más mínima muestra de interés por cambiar esto. Y yo me pregunto ¿cómo hay gente a la que le es tan fácil ser alguien que no es realmente? No logro hacerme con la capacidad de fingir apego o simpatía por quien no la tengo. Puedo tener muchas cosas, pero si realmente me abro a alguien o al menos lo intento no es una muestra de hipocresía. No sé si fallará el lugar, el momento o ambas cosas. Desde luego, con absoluta rotundidad, puedo afirmar que el lugar no ayuda. No me siento identificada con la mayor parte de la gente que me rodea, la mayoría tienen otros objetivos, ven las cosas de distinta manera, siguen el guión ciñéndose lo más posible al mismo. Les veo vacíos. Sin pasiones. Sin interés muchas veces. Haciendo las cosas de un modo porque tienen que ser así, pero sin ánimo para abrir otras puertas, o sin ánimo para llevar la contraria si las han abierto ocultándoselo al resto para librarse de lo que pueda venir después.




Visto lo visto hay veces que apetece mandar todo a tomar por culo y procurar ponerse la máscara, aún siendo de las cosas más molestas que existen. Si a ellos les va bien...

Y hay momentos en los que me gustaría poder cerrar los ojos y aparecer en otro lugar, con otras personas. Sintiéndome bien con el resto.



Yo qué hago aquí si este no es mi lugar. Aquí tampoco soy feliz. Seguramente iré a por ti.
No puedo parar de fumar y en cada aro te recuerdo igual, aquella vez que no me querías besar.

5 de febrero de 2012

Y ya no quedan sueños. Ya no quedan pesadillas.

Todos queríamos ser extraordinarios, y cuando creímos que lo rozábamos con la punta de los dedos todo se esfumó ¡plof! Y el sueño se volvió oscuro, y la lejanía se hizo cierta, y los besos se fueron, y las lágrimas se fundieron con la lluvia y me vi caminando descalza, pisando charcos, mirando a la nada y viéndolo todo. Contigo al lado pero teniéndote más lejos que nunca.

Y ya no quedan sueños. Ya no quedan pesadillas. Ya no queda nada más que un vacío infinito en el pecho y en la mirada. Ya no quedan sueños. Ya no quedan pesadillas. Ya no queda valor para intentarlo. Ahora queda miedo a lo desconocido. Miedo a que haya más historias y más falsas ilusiones. Miedo a mis ilusiones, que se fundamentan en nada. Miedo a no aguantar el tipo. Miedo.

Y puedo garantizar que yo no me metí sola en esto. Si la puerta desde un principio hubiese estado cerrada no hubiese intentado pasar. Pero no lo estuvo, y aún hay pedazos de mi tras esa puerta o al menos yo no me siento completa. Sigo creyendo que te llevaste algo que me pertenecía y ahora no estoy segura de si quiero intentar volver a entrar para recogerlos o si saldré peor parada de esta.





28 de noviembre de 2011

Cavilaciones al regresar.

Reconozco que me dejé llevar por las ilusiones, y que por consiguiente, que llegara el desencanto, no era más que una cuestión de tiempo. Tenía muchas ilusiones puestas en estos días, como era más que obvio, y una tras otra se fueron desvaneciendo según fueron pasando los días. Estoy mal acostumbrada, quizás sea ese el problema.

No pedía tampoco grandes momentos, creo que me hubiese conformado incluso con pequeños detalles o acontecimientos. Pero ya se sabe, son cosas que no están en mi mano, que si tienen que pasar pasarán, y eso no siempre está garantizado. Sabía que iba a ser duro, que iba a ser complicado volver a revivir aquella fecha, y sí, dejo constancia de que lo fue. Hubo un día que lo fue especialmente, y que temo que en lo sucesivo siga siendo así. No quiero que haya un nombre escrito en una fecha que se supone que es importante para mí. Yo más susceptible que nunca, y una canción es suficiente para que me derrumbe y rompa a llorar. Son demasiados recuerdos bonitos los que tengo en mi mente, y el hecho de que no puedan volver se me clava constantemente por dentro.

Si surgiese la oportunidad me podría lanzar a empezar de cero, pero las oportunidades nunca llegan cuando las necesitas, y tienes que ser fuerte hasta que consideren oportuno aparecer.

El tiempo cada vez me parece más triste, y yo más miserable. Aunque ayer hubo quien me dijo que los Sagitario somos manipuladores yo creo que soy la más manipulable e influenciable de todos. Debe de ser divertido jugar conmigo o pasar el rato y yo aún no me he dado ni cuenta. ¡Que despiste el mío!

Necesito gas, y lo llevo necesitando desde hace tiempo.

Pero bueno, tristezas aparte también he de decir que aunque estos días no fuesen según lo esperado no me ha faltado una compañía bonita, de esa que si que merece la pena y que estoy deseando volver a ver. Gracias.


14 de noviembre de 2011

te necesito.

Consecuencia de mis sueños desperté pensando en ti. Abril se quedó atrás, y desde entonces no te veo, tampoco te he buscado. Único capaz de bajarme al suelo sin que me duela, y lo sabes. ¡Aparece! Creo que te necesito.

Ha sido otra de esas historias en las que nunca ha habido nada, o eso es lo que quiero pensar, o si algo hubo nunca fue posible definirlo o delimitarlo. Pero era la piedra que se aparecía constantemente en el camino. Y reconozcámoslo, tanto tu como yo hemos tropezado varias veces.

Tengo ganas de verte, pero me conozco y sé que no te lo voy a decir. Es más, si te vuelvo a ver procuraré no mostrar siquiera interés, a menos que seas tu quien hable primero, quien fingiendo muestre interés al preguntarme sonriendo qué es de mi vida.

Dame la mano y vamos a darle la vuelta al mundo.

Vuélveme a ilusionar, como años atrás hiciste. Tú, que tienes esa capacidad. Aléjame del resto.
Lo necesito, te necesito.

30 de octubre de 2011

Retales.

Tengo el corazón encharcado, noto palpitaciones en las sienes, a ambos lados de mi cabeza y mi temperatura va subiendo como si de un momento a otro fuese a explotar. Tengo el alma cansada y el rostro con una expresión marchita que hoy ni siquiera me esfuerzo en disimular.

Me hago daño para así disminuir el dolor que él me produce. No noto mariposas en el estómago, solo una gran bola creciendo y que lo único que me produce son náuseas. Cierro los ojos fuerte hasta no ver nada, aprieto los dientes: ¿por rabia? ¿por impotencia? ¿por tristeza?

Si alguien me abrazase ahora creo que me fallarían las piernas, y aún sintiéndolo mucho, tendría que cargar por unos instantes con mi peso, porque estoy que no me tengo.

Y a pesar de todo, mis pies juegan descalzos sobre la moqueta de mi habitación ignorando todo lo que pasa por mi cabeza.


16 de agosto de 2011

saldo agotado.

Pienso en ti más de lo que debería, y constantemente me viene a la cabeza la frase "sólo quiero despertarme contigo".

Me acuesto, noche tras noche, imaginándote; pensando que así podré colarme en tu mente aunque sea por unos instantes. Tardo en dormir y a las pocas horas me despierto sobresaltada dando vueltas en la cama, agitada, con el pulso acelerado; desubicada, vacía y sola. Me limito a dar media vuelta, colocar las sábanas, volver a cerrar los ojos y desear no soñar más.

Necesito ilusionarme, con alguien real y que de pie a ello y dejarme de fantasear. Necesito entrar en los sueños de alguien. Volver a tomar las riendas de una vida y dejar de buscar recetas para superar los malos tragos. Creer realmente que puedo hacer algo. 



¿Por qué todo es tan difícil con lo fácil que es? Vas por la calle y tropiezas con multitud de parejas. ¿Por qué esas personas sí y yo no? ¡Ah...! sí, se me olvidaba. Cada uno hemos de rendir cuentas por nuestros actos del pasado, y mi saldo parece ser que no da más de sí...

2 de julio de 2011

Nadie se queda.

A veces la idea de cambiar de aires y de empezar de cero en un lugar nuevo no parece tan descabellada. Una nueva identidad, una nueva persona. Una nueva vida, ningún pasado. ¿Suena muy cruel querer desligarse de todo? ¿Querer borrar todo lo vivido hasta ahora?

No lo es tanto si parece ser que ningún esfuerzo pueda arreglar lo estropeado, si ningún remedio puede curar la herida. Si no tienes nada a lo que aferrarte con todas tus fuerzas.

"Nadie se queda cuando empiezo a llorar y todos esperan una actuación estelar."

30 de mayo de 2011

Noto que...

Noto que cada vez se hace más inevitable que haya distancia de por medio. Que cada vez nos alejemos más. Que cada vez me aleje más. Que cada vez seamos más distantes. Que tengamos menos en común. Que sea más lo que nos diferencia que lo que nos hace parecernos.

Noto que obviamente las cosas ya no son como antes. No quedan más que restos de lo que un día fue. No quedan más que recuerdos, que momentos. Y aunque sea algo que no se ha ido buscando sabes que no va a dar mas de sí.

Noto que esto se acaba, y lo peor de todo es que no hago nada por remediarlo...

27 de mayo de 2011

ya no te sueño.

Cuanto tiempo he estado deseando apartarle de mi mente. Omitirle, aunque fuera en los momentos en los que requería más atención para hacer cosas realmente importantes. Se seguía colando ocasionalmente en mis sueños. Eso ya es cosa del subconsciente, contra eso es imposible luchar.

Hoy sí, esta noche volvió a tomar parte de mi sueño, pero no aparecía él. Sabía que estaba allí pero no le lograba enfocar. Estaban su presencia y su ausencia a la vez en mi mente. Le quería ver, me quería acercar a él. No podía, o no estaba o se alejaba.

Ya no puedo siquiera verle en sueños... Movimientos de cabeza, hacia un lado, hacia otro. No estaba donde tenía que estar. Mi mente va borrando su aspecto, pero aún no ha llegado a borrar lo que me hacía sentir al notar que le tenía cerca.

Todos son sueños, y poco a poco voy consiguiendo que estés más fuera de ellos que dentro.
Ya casi no te sueño...

10 de mayo de 2011

Ausente.

¡Quien me iba a decir que algún día llegaría a dejar de ser dependiente de las redes sociales! Estoy superando mi adicción a las mismas. Consecuencia de la fase asocial que estoy atravesando (fases... fases... toda vida está llena de fases).

Los últimos días han sido días de estar acurrucada en el sofá, de escuchar música, de pensar y dar vueltas al por qué de las cosas. De  procurar hacer algo con mi vida como estudiante de tercero de Derecho. De conciertear también; de ilusionarse, desilusionarse, de hacer el triste y de paseos por el Sardinero. Lamentaciones y cañas un domingo por la noche al lado del mar con María.

Han sido días raros. Muy muy raros. Llegando a sentir en algunos -varios- momentos ganas de llorar pero sintiéndome incapaz de hacerlo. Días de no querer levantarme de la cama. De baño, en vez de ducha, con música suavecita y cerveza al lado. De sumergirse y sentirse en una burbuja. Aislada.

No consigo nada. Ciertamente estos días no me han dado más. No he logrado aclarar mi cabeza, ni tampoco he logrado concienciarme de "lo que es bueno", de "lo que es malo".

Creo que mi suerte se perdió, o que lo mío no son los años impares. Que estoy condenada a pasar una mala racha, una de cal y otra de arena. O que a algún sujeto le ha dado por practicar a echar mal de ojo conmigo. ¡No se que ocurre!

Estos son los momentos en los que anhelo una vida estable, cuerda y civilizada. Sin desvaríos mentales, sin hormonas alteradas, con mimos, abrazos y cariño. Soy más blanda de lo que parece. De salir a pasear y de no maldecir a todas las parejas que se cruzan por mi camino. Sí, lo reconozco, lo hago. Nunca estamos conformes con lo que tenemos, y... cuando las cosas se ponen jodidas echamos de menos aquella suerte que un día tuvimos y que puede que no valorásemos lo suficiente.

C'est la vie, no dejo de repetirmelo...

Quiero volver a tener ganas.

Quiero volver a sentir milagros en el aire.

7 de mayo de 2011

"yo sola."

La soledad a veces es conveniente. Leer un libro o el periodico escuchando música a solas. Salir a dar un paseo a solas, ver el mar. Dedicar un tiempo a cuidarte, hecharte cremas y mimarte a solas. Son momentos que vienen bien, que todos deberíamos tener de vez en cuando. Pero... sin embargo hay veces en que se está sola cuando realmente no apetece. Puedes recurrir a llamar a alguien, pero ciertamente... puede que no haya un alguien concreto al que quieras llamar, o que a ese alguien no le puedas llamar, o que no esté cerca; así que solo queda resignarse y procurar que ese momento "a solas" no deseado pueda serlo un poquito.

Salgo de casa a las 12.15, sola; cojo el bus, voy hasta el Sardinero, compro el periódico, estoy un rato en la playa, voy a una terraza a tomar un aperitivo mientras ojeo el periódico antes de volver a casa para preparar la comida. Y sí, yo quería tomar algo sentada en la terraza, a solas. Pero parece ser que no es del todo común que la gente quiera ir a tomar algo a solas, que en el bar a donde fui a parar solo hubiese raciones, no individuales, y que no pudiesen poner media ración a las personas que van allí solas.

Gracias por recordarme aún más mi soledad no deseada del día de hoy...

28 de abril de 2011

Wanna try it!


Some days I only wanna open the door. Go outside. Be free. Forget everything. Start something new.

When you try something, because... you wanna get it and… everything goes wrong… What can you do? There’s no energy, there's no hope... There's only one idea in your mind: go away.

I’m tired, yeah; I’m a little bit tired. Nothing is like I want. I don’t wanna hurt anybody, and maybe that’s what I’m doing. Some people give everything for you, they want the best for you, and… If you cannot reward them… You don’t feel well with yourself, they don’t feel well with themselves. Where is the fail? You’re not giving all that you can give. They think that they have the fault, that they have done something wrong with you.

Oh! Fuck! Wanna try it! Wanna try it harder than now! But I can’t! My mind doesn’t wanna work! Don’t know what happened with me! I’m so sorry. Sorry.

I’ll continue trying, not for me. Just for you, but it’s not easy.






24 de abril de 2011

Dosis de realidad.

Podría decirse que hacía mucho tiempo que el día a día, el tener los pies en el suelo, me sabía a poco. Quizás es que no lo pudiera soportar. 


Que me doliesen los momentos vividos; que me hubiese anclado en el recuerdo dando pocas oportunidades a posibles "mañana". Puede que ese mundo paralelo, imaginario, que me había creado en mente, mezclando sueños y realidad, fuese más apetecible que el resto. 


Y... no, no es bueno quedarse estancada en mundos así. No es bueno cerrarse a lo que ciertamente conforma tu vida real. Si te cierras nunca podrás llegar a disfrutar lo que realmente tienes, aquello que si que está a tu alcance.

Por fin he logrado darme cuenta de que hay algo más. De que pueden seguir viniendo otras cosas buenas, totalmente diferentes, que pueden llegar a sacarte así mismo una sonrisa. Que la vida, el vivir, algo tan amplio y complejo como es eso, no se puede limitar sólo a una cosa. Que hay mucho mundo ahí fuera...





Que el maquillaje no apague tu risa,

Que el equipaje no 
lastre tus alas.













Gracias, gracias por bajarme de la nube. No te voy a pedir más.  
Creo que estos días me va a venir bien volver al mundo real :)
Y... siempre habrá una canción...

24 de febrero de 2011

Hipocresía.

"Hipocresía:

(Del gr. ὑποκρισία).



1. f. Fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan."

Y creo que no me equivoco mucho si me aventuro a decir que la hipocresía es prácticamente el pan nuestro de cada día. Lo auténtico se pierde. ¡Joder! ¿Por qué ser auténtico si se queda tan de puta madre fingiendo? Idea que parece que se ha generalizado. Se maquilla todo, se exagera la realidad hasta quedar totalmente desvirtuada. ¿Qué se pretende con ello? ¿Quedar mejor ante la gente? (gente...) ¿Sentirse mejor consigo mismo? ¿Dar una imagen que no es cierta? O... bueno, quizás es que algunas personas ven las cosas como no son, quién sabe.

Nadie se salva, me incluyo de hecho. Todos hemos pecado alguna vez de hipócritas. Algunos esporádicamente y otros ya por sistema. Aquí la "falsa cortesía cántabra" es algo más que habitual. No creo que se pueda hacer nada para acabar con esto. Es algo que depende de cada persona. Vivimos en un mundo en el que está de moda aparentar ser quien no se es, tener lo que no se tiene, sentir lo que no se siente... Y eso es una gran cagada. Muy muy grande.

a.

5 de febrero de 2011

un secreto a voces.

No es ningún secreto que de un tiempo atrás hasta aquí una se siente un poco sola. Sé que tengo gente con quien puedo contar, o eso creo, pero no me refiero a esa clase de compañía. No recuerdo cuando fue la última vez que tuve una "cita". Creo que no miento si digo que hay poca gente, pocos chicos, interesados en quedar conmigo. En conocerme. En darme una oportunidad.

Es sencillo encontrar a alguien una noche que sirva para calentarte la cama ese día dado, pero creo que es obvio que no es a eso a lo que me refiero. Son muchos los que prefieren hablar por hablar. Los que hacen de los comentarios de los demás su propia teoría sobre algo o sobre alguien. No son muchos quienes se arriesgan a descubrir algo que no está bien visto. Son demasiados los que sobrevaloran la opinión de una multitud hasta el punto de tomarla como propia.

Y creo que al principio tienes la esperanza de que vas a conseguir que te lleguen a mirar con otros ojos. Pero el tiempo pasa. Algunas críticas siguen cogiendo fuerza con el boca a boca. Algunas, varias veces vuelvo a meter la pata y mando a la mierda todo lo que hubiera podido avanzar. Y estamos en el mismo punto de siempre... En el punto en que nadie se quiere acercar. Punto en que la mala fama sigue haciendo estragos. Punto en que yo me voy a tener que seguir comiendo lo que me guisé.

Y yo "sólo" pido que haya alguien que me de una oportunidad y me coja de la mano por la calle. Que me mire a los ojos. Que me abrace y me haga sentir bien. Que me haga sonreir. Que ignore lo que le puedan decir. Que tenga la suficiente confianza en sí mismo como para pensar que me va a enamorar. Que tenga la suficiente confianza en mí como para no atarme en corto. Quiero a alguien real a quien querer. A quien poderle mandar un mensaje antes de acostarme, junto a quien acurrucarme. Quiero besar a alguien sin tener la sensación de que lo único que persigue es llevarme a la cama. Me apetece un poco de cariño. Puedes ser fría e incluso distante con la gente, pero de veras que hay veces que se necesita.

Y me acostaré pensando en que un día llegará alguien que no solo me diga que soy especial, sino que me haga sentirlo, y que me haga sentir que él lo es también.

Viernes noche de melancolía y falta de cariño.
Falta de besos desinteresados.

4 de febrero de 2011

Hay veces que...

Hay veces que puedo resultar un poco estúpida. Esos días tontos en que una se emociona con facilidad. O que está ilusionada de continuo, consecuencia de esos miles de pájaros que rondan mi cabeza.

Hay veces que un mensaje de una persona a la que tienes, o has tenido, un cariño especial preguntándote como te va te saca una sonrisa. O un comentario en una foto que te dice lo guapa que estás. También alegran las buenas noticias que le pueden dar a personas a las que has ido cogiendo cariño.

Hay veces que escuchar una canción me alegra el día mucho, y que algunas voces en especial me tocan la fibra. Canciones y voces que otros días puede que me hundan en la más profunda de las melancolías. Según el día será.

Dentro de muy poquito va a hacer un año desde que me ocurrió algo especial. Algo que para mí fue especial, algo que me ha ido orientando un poco este año y me ha enseñado lo que realmente me gusta y me llena. Y un año después tendré la oportunidad de volverme a reunir con esas personas que comenzaron todo. Que me influenciaron más de lo que podrían creer.

Hay veces que me gustaría dar las gracias a muchas personas. Por formar o haber formado parte de algún fragmento, de alguna etapa de mi vida. Perdón por no haberlo dicho nunca, y gracias a todas aquellas personas que de un modo u otro se han preocupado en algún momento por mi, a aquellas que me han sacado una sonrisa, que me han ayudado, que me han enseñado.

Gracias :)