7 de mayo de 2011

"yo sola."

La soledad a veces es conveniente. Leer un libro o el periodico escuchando música a solas. Salir a dar un paseo a solas, ver el mar. Dedicar un tiempo a cuidarte, hecharte cremas y mimarte a solas. Son momentos que vienen bien, que todos deberíamos tener de vez en cuando. Pero... sin embargo hay veces en que se está sola cuando realmente no apetece. Puedes recurrir a llamar a alguien, pero ciertamente... puede que no haya un alguien concreto al que quieras llamar, o que a ese alguien no le puedas llamar, o que no esté cerca; así que solo queda resignarse y procurar que ese momento "a solas" no deseado pueda serlo un poquito.

Salgo de casa a las 12.15, sola; cojo el bus, voy hasta el Sardinero, compro el periódico, estoy un rato en la playa, voy a una terraza a tomar un aperitivo mientras ojeo el periódico antes de volver a casa para preparar la comida. Y sí, yo quería tomar algo sentada en la terraza, a solas. Pero parece ser que no es del todo común que la gente quiera ir a tomar algo a solas, que en el bar a donde fui a parar solo hubiese raciones, no individuales, y que no pudiesen poner media ración a las personas que van allí solas.

Gracias por recordarme aún más mi soledad no deseada del día de hoy...

2 comentarios:

Isabella dijo...

Si.. a veces la soledad nos agarra cuando no queremos. Pero nadie muere solo, todos vamos a conseguir a alguien.
xoxo

Saraiba dijo...

Yo amo mis momentos de soledad. Cuando no los tengo, los echo de menos. Siempre estoy rodeada de amigas pero hay días que el cuerpo me dice ¡Basta! Y salgo sola, mi cabeza y yo. Doy un largo paseo, con la música sonando en los cascos. Me siento en una terraza, pido un café, observo la gente pasar. Me encanta!! Es una terapía. En la vida tiene que haber un equilibrio entre el lado íntimo y público.