30 de abril de 2011

Tic Tac... Tic Tac...

Sábado por la noche en Palencia. Mono de ginebra y de tacones. Vivir en una ciudad pequeña en la que la mayoría de la gente de tu edad o estudia fuera o siente un ligero desprecio hacia tí es una putada. No me quejo por el amor que me profesan algunas personas, para nada, ser detestada tiene su encanto. Es más el entorno que lo adorna todo. Y una de dos... o me mudo de ciudad o eso no se puede cambiar.

Volvemos a lo de siempre, los mismos bares, idénticos ambientes que años atrás, la misma gente, muchos de ellos con un mayor nivel de estupidez que antaño o igual, que para el caso si con 21 años te comportas igual que con 17 poco hacemos.

Hay pocas cosas o... pocas personas que salven que aún quiera volver, y... bueno, también he de reconocer que hay veces que una se encuentra con pequeñas sorpresas. Ese compañero de clase al que habías perdido la pista y que hacía tres años con el que no hablabas, aquel chico que tantos quebraderos de cabeza te trajo en su día y con el que ahora puedes mantener una conversación sin necesidad de soltar las estupideces propias de estar hablando con el chico que te gustaba "para resultarle más interesante", la evolución de algunas personas (para bien o para mal). Sorpresas al fin y al cabo.

Música sonando. La cena en proceso de ser hecha (papá y mamá están en modo cocinillas hoy). Esperando una llamada para ver si me decanto por salir en torno a las 00.00... Van a dar las 22.00, aún no se ha acabado el día/noche. No tengo muchas esperanzas en lo que resta de día, pero bueno, nunca se sabe lo que puede ocurrir.

Puede que quite el polvo a alguno de esos libros que empecé a leer y he dejado un poco aparcados, para matar el tiempo, hasta que surja algo. Hasta que todo encaje...

Buenas noches, y... pasen una buena noche de sábado ;)

2 comentarios:

Saraiba dijo...

Si algo no te gusta, debes cambiarlo. Yo tengo una pueblo cerca que detesto. En contadas ocasiones lo piso, odio estar en él. Mis "ciudades" son Vigo y Pontevedra. Ellas si son mi casa, es donde soy feliz.

Isabella dijo...

Nunca me pasó por que vivo en una ciudad bastante grande, pero más o menos sé lo que se siente por que una prima mia vive en un pueblito. Y si, coincido con Saraiba, hay que cambiar las cosas que no nos gustan.
xoxo